Siempre lo digo, Motoblog nació para acercar el mundo de las motos a la gente. Ese es nuestro principal objetivo. Es una misión con un espectro bastante amplio, claro está, pero es también una fuente inagotable de recursos para explotar. En esa línea es que siempre tuve la idea de humanizar un poco todo lo que rodea a las marcas y sus productos. Conocer al personaje que está detrás de la moto a la que te subís, saber su historia, cómo llegó hasta ahí, qué le gusta, cuál es su relación con el mundo de las dos ruedas, etc.

Y a Roberto Vicente Martínez siempre lo tuve en la mira como un personaje interesante para inaugurar esta sección. Es argentino, toda la vida se dedicó a las motos, sus productos lleva sus iniciales y, de alguna forma, se ha convertido en una especie de marca de culto. Algunos podrán discrepar con lo que digo, pero en la práctica no me he cruzado con un solo usuario que no esté orgulloso de ser el propietario de una RVM. Hablan maravillas del producto, de la marca y de su creador. Más que propietarios son admiradores.

Personalmente le escribí a Roberto por primera vez en el 2017, a poquito de haber comenzado Motoblog. No tenía su contacto personal, así que llené una especie de formulario de contacto en la página de Jawa. Es que en realidad, Roberto es el presidente de FAMSA, la empresa que produce y comercializa las marcas Jawa y RVM en Argentina. Lo interesante de todo esto es que a las pocas horas, si es que no fueron minutos, tenía en mi mail una respuesta de su mail personal compartiéndome su número de teléfono e indicando que esperaba mi contacto.

 

 

En algún momento nos cruzamos en una reunión de fin de año de CAFAM, donde tuve la oportunidad de presentarme y conversar un poco. A diferencia de otras marcas, acá estás hablando con la persona que las diseña, elige los componentes, los proveedores, los motores y las fabrica. Es mucha presión subirse a sus motos, así que preferí ir de a poco. Por aquel entonces todos los integrantes de la Cámara de Fabricantes estaban presentes con sus productos, y RVM tenía en exposición las Tekken y Motrac 500. Ya le voy a sacar una, pensé. Desde entonces no recuerdo la cantidad de mensajes que hemos recibido para que probemos sus motos.

En algún momento de 2020 tuve la oportunidad de visitarlo en su oficina. Charlamos un rato largo, todo off the record. Deseé poder compartir esa charla con todo el mundo porque no tenía desperdicio. Estuvimos como dos horas en una terraza, al sol, con bastante distancia para poder sacarnos el barbijo. Más lejos que las cabeceras de la mesa de Batman, o de Bruno Diaz. Me reproché no haber ido con la cámara y el micrófono, pero sabiendo que no iba a cometer el mismo error dos veces.

Por aquél entonces RVM estaba con los últimos preparativos para homologar Euro 5 su RVM 500 -Tekken 500 en Argentina- para exportar al mercado Europeo. No solo era una cuestión de emisiones, la nueva versión incorporaría frenos Nissin, cubiertas Metzeler y suspensiones KYB. Afortunadamente pocos meses después ese mismo producto comenzó a comercializarse en nuestro mercado, gracias a que los concesionarios y clientes manifestaron estar dispuestos a pagar el extra costo de incorporar estos componentes.

Hace unos pocos días lo contacté a modo de recordatorio para hacerle dos pedidos. El primero era que empecemos a ver la posibilidad de coordinar la prueba de alguno de sus productos, puntualmente la aventurera de medio litro. El segundo tenía que ver con la intención de poder visitarlo cámara en mano para una entrevista. Una charla sobre la historia de la empresa, la suya como motociclista y la actualidad y el futuro de la marca. Su predisposición fue la de siempre. Dos días después estaba sentado en su oficina, escuchando todo lo que quería compartir con ustedes.

Es una charla larga, así que háganse el tiempo para mirarlo con tranquilidad, pero cuenta la historia de una empresa 100% argentina y de una marca que lleva el nombre del hombre que está al frente de la misma, algo que no es tarea sencilla en nuestro país. Así que siéntense tranquilos a escuchar la historia de boca de su protagonista. El relato es muy rico en su contenido, pero también los va a ayudar a entender un poco más el funcionamiento de la industria de las dos ruedas en nuestro país.

Así que aprovecho nuevamente para agradecer al Sr. Roberto Vicente Martínez por el tiempo y la predisposición que ha tenido siempre para recibirnos. Y si está leyendo esto, de paso, le reitero el pedido para que podamos probar la nueva Tekken 500 Euro 5, y las demás también. La tribuna la pide a gritos y nosotros estamos mejor preparados para recibirla.

M.A.